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Agua y nutrientes, juntos y en la dosis exacta

El fertirriego (aplicación simultánea de agua y nutrientes a través del sistema de riego) es una palanca directa para ahorrar agua y fertilizantes, aumentar la uniformidad y mejorar la calidad comercial. Su impacto varía según tipo de cultivo, sistema de riego y condiciones de la finca, por lo que la clave está en ajustarlo a cada realidad.

Fertirriego en cultivos intensivos (invernadero y berries)

Los cultivos intensivos son los que más partido sacan a la nutrición de precisión.

Ventajas operativas

  • Ajuste diario u horario de agua y nutrientes según demanda.
  • Respuesta rápida ante cambios de clima/consumo.
  • Uniformidad y calidad más estables a lo largo del ciclo.
  • Menor lixiviación por aplicación localizada.

Claves técnicas

  • Monitorizar humedad del sustrato, CE y pH en tiempo real.
  • Automatizar inyección/recetas con control de CE/pH objetivo.
  • Verificar presión/caudal por sectores y programar retrolavados.

Fertirriego en cultivos extensivos (maíz, cereales, forrajeras)

Cada vez más extendido con goteo o pivote adaptado.

Beneficios

  • Fertilización homogénea sin labores adicionales.
  • Mejor aprovechamiento de nutrientes y reducción de pérdidas por lixiviación.
  • Operativa más eficiente al integrar riego + nutrición.

Claves técnicas

  • Ajustar dosis y frecuencia a textura del suelo, caudal disponible y fase del cultivo.
  • Programación por ventanas climáticas y demanda hídrica real.
  • Filtración y mantenimiento acordes a caudales altos.

Fertirriego en frutales y leñosos (cítricos, olivar, almendro, viñedo)

Sistemas perennes sensibles a desequilibrios nutricionales.

Ventajas

  • Aporte gradual y continuo durante todo el ciclo.
  • Gestión fina de floración, cuajado y engorde.
  • Favorece raíces activas en profundidad y absorción de microelementos.
  • Mayor eficiencia en limitaciones hídricas.

Claves técnicas

  • Curvas de CE/pH por fenología y objetivos de producción/calidad.
  • Riego localizado con presión/caudal controlados y prueba de uniformidad periódica.
  • Filtración en cascada y desinfección del agua cuando sea necesario.

Claves transversales para sacar el máximo rendimiento

  • Diseño homogéneo y eficiente (presión/caudal controlados).
  • Fertilizantes solubles y compatibles con la calidad del agua.
  • Sensores y automatización para ajustar riego según suelo/sustrato y clima real.
  • Mantenimiento preventivo: filtros, válvulas, inyectores y retrolavados.

Un sistema bien calibrado garantiza que cada gota lleve la dosis nutricional exacta que el cultivo necesita.

Rentabilidad y sostenibilidad

El fertirriego reduce insumos (agua, fertilizantes, energía) y aumenta productividad y uniformidad. En muchas explotaciones, la inversión se amortiza en 1–3 campañas según grado de automatización y escala. Además, mejora la trazabilidad y disminuye la huella hídrica.

Conclusión y siguiente paso

El fertirriego no es exclusivo de la agricultura intensiva: es una herramienta adaptable que mejora eficiencia y rentabilidad en diversos modelos productivos. Su éxito depende de un buen diseño, una programación correcta y un seguimiento técnico profesional.

¿Quieres ajustar el fertirriego a tu cultivo y sistema? En Himarcan te acompañamos desde el diseño hasta la automatización y mantenimiento.